El día 8 de octubre de 2008 escribí un poema, dedicado al 11-M, que, recitado por mí en diferentes tertulias literarias de Madrid, provocó mi expulsión de la que tiene lugar en el Círculo de Bellas Artes. Lo publico ahora en esta tribuna, precedido de las palabras que le sirven de preámbulo, para que se tenga idea clara del grado de persecución a que se ve sometida, en ciertos ambientes culturales, la libertad de expresión.

Dos días después de aquel terrible 11 de marzo, muchos formaron rebaño, en plena jornada de reflexión, para exigir al Gobierno la verdad de lo ocurrido. Me pregunto dónde están hoy. El día 11 de cada mes, unos llamados Peones Negros, que, de verdad, quieren saber quiénes se encuentran detrás de aquella matanza, acuden a la estación de Atocha, con ánimo de honrar a las víctimas de tan tremendo atentado. En ellos pensaba cuando, en octubre de 2008, escribí estos versos. Me encantaría tener la oportunidad de recitárselos a Zapatero; pero no a solas, sino en un abarrotado Congreso de los Diputados, ante mil cámaras de televisión, en nombre de las víctimas del 11-M.


Fernando Lago

Poema dedicado al 11-M

lunes, 19 de septiembre de 2016

El cortijo andaluz



     Desde hace algún tiempo, todo aquel que pretenda triunfar en el Partido Socialista, tendrá que alcanzar los niveles más elevados de cinismo, falsedad e hipocresía. Pedro Sánchez es un triunfador. Tal vez, por ello, no admita más corrupción que la del Partido Popular. Y ello, a pesar de que el botín de los ERE, conseguido por los bandoleros del Partido Socialista Obrero Español, al sur de Sierra Morena, sobrepase los 123.292 millones de pesetas. Lo expreso así, y no en euros, porque, entre nosotros, la peseta sigue teniendo, todavía hoy, un significado más preciso del valor de las cosas.
     Con semejante fortuna, cualquier socialista al uso habría podido sobornar, a Francisco Camps, con cuatro trajes, y con El Corte Inglés entero; tal suma habría podido bastar para reformar, además de la sede socialista de Ferraz, el Estadio Santiago Bernabéu.
     Los muy acreditados bandoleros del Partido Socialista van a ser juzgados y condenados. Pero la respuesta judicial no debe quedar ahí. Será necesario que el Partido Socialista Obrero Español acabe condenado a devolver hasta la última peseta de los 123.292 millones que robó de las arcas públicas. Mientras no lo haga, el partido que conduce Pedro Sánchez tendrá que desaparecer de la escena política española. La decencia lo recomienda, la justicia lo exige, y el sentido común lo aplaude.

Tío Chinto de Couzadoiro

"Vida oculta de Pepiño Blanco"
Enlace al capítulo 6:
El acróbata Pepiño

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