El día 8 de octubre de 2008 escribí un poema, dedicado al 11-M, que, recitado por mí en diferentes tertulias literarias de Madrid, provocó mi expulsión de la que tiene lugar en el Círculo de Bellas Artes. Lo publico ahora en esta tribuna, precedido de las palabras que le sirven de preámbulo, para que se tenga idea clara del grado de persecución a que se ve sometida, en ciertos ambientes culturales, la libertad de expresión.

Dos días después de aquel terrible 11 de marzo, muchos formaron rebaño, en plena jornada de reflexión, para exigir al Gobierno la verdad de lo ocurrido. Me pregunto dónde están hoy. El día 11 de cada mes, unos llamados Peones Negros, que, de verdad, quieren saber quiénes se encuentran detrás de aquella matanza, acuden a la estación de Atocha, con ánimo de honrar a las víctimas de tan tremendo atentado. En ellos pensaba cuando, en octubre de 2008, escribí estos versos. Me encantaría tener la oportunidad de recitárselos a Zapatero; pero no a solas, sino en un abarrotado Congreso de los Diputados, ante mil cámaras de televisión, en nombre de las víctimas del 11-M.


Fernando Lago

Poema dedicado al 11-M

martes, 31 de enero de 2012

Una, Grande y Libre




     La España de las Autonomías ha dado, como resultado, el fracaso de la nación española. Los Padres de la Patria redactaron una Constitución que las hizo posibles; los Hijos de la Patria malgastan la herencia, de modo criminal. Tendrán que ser los Nietos de la Patria quienes pongan remedio al error de sus abuelos.
     Quiero Una España Grande y Libre. Y, porque la quiero, me adelanto a la objeción que pueda hacerme algún imbécil. Ya sé que esto que digo suena a consigna franquista. Me alegra saber que mi pensamiento de hoy coincide con el que Franco tuvo ayer. ¡Quiero que España sea Una, que sea Grande, que sea Libre! ¡No la quiero dividida, ni pequeña, ni encadenada! 

Barlovento Maciñeira


lunes, 30 de enero de 2012

"Poesía" y "novela"




     Ayer se manifestaron, una vez más, los que apoyan a Garzón. Dos eminentes lumbreras del sindicalismo proletario -Méndez y Toxo, S.A.- se pusieron al frente de varios miles de individuos, con el fin de dejar constancia, quizá, de su apoyo a un delincuente. Fue la marcha vergonzosa de una izquierda, anclada en el siglo XIX, que no tiene noticia, al parecer, de los medios propagandísticos que brinda Internet. Al final, el "poeta" Luis García Montero, esposo de la "novelista" Almudena Grandes, leyó, a la grotesca concurrencia, unos "versos" de homenaje a don Baltasar.

Barlovento Maciñeira


La señora de Montero

La insigne Almudena Grandes,
que, en sus pobres novelones,
una pica y dos cojones
gusta de poner en Flandes,
ve, en los culos, continentes,
y, en los nabos, imponentes
altas cumbres de Los Andes.
Una cosa advierto, empero:
si los polvos son tan Grandes,
esos prodigiosos glandes
no pueden ser de Montero.

Lajo Demos

5 de septiembre de 2005


     

domingo, 29 de enero de 2012

Endeudamiento criminal




     Dicen algunos que las Comunidades Autónomas se han endeudado. Dicen mal. Las Comunidades Autónomas no se endeudan, del mismo modo que no hacen caca. Los que hacen caca son sus dirigentes políticos. Dicen también que no ven necesario endurecer las penas de aplicación a los que despilfarran el dinero público.
   A quienes así piensan, les hago una simple pregunta. Individuos como Montilla, Griñán, Chaves o Barreda, de haber sabido que la ley podría encarcelarlos, ¿se habrían atrevido a dejar en la ruina a sus respectivas comunidades?

Barlovento Maciñeira


     Los tribunales de justicia, a veces, no están bien situados. Lo están, en la mayoría de los casos; en casos excepcionales, habría que cambiarlos de lugar.
    Lo habitual es que un tribunal juzgue un hecho delictivo, y mande al culpable a la cárcel. Pero, en determinadas circunstancias -cuando se tratase de juzgar al Presidente de una Comunidad Autónoma, por ejemplo-, el tribunal debería instalarse en la propia cárcel, y en ella debería juzgarse al detenido. De este modo, se ganaría mucho tiempo. Si el Presidente de una Comunidad fuese declarado inocente, saldría de la cárcel; en caso contrario, seguiría en ella, y se ahorrarían las molestias del traslado.

Lajo Demos

       

sábado, 28 de enero de 2012

La paja y el trigo




     Creo en la democracia. Pero sólo en la democracia que permite alcanzar la aristocracia. Soy demócrata, porque soy aristócrata. Creo en el gobierno del pueblo, porque creo en su capacidad para elegir a los mejores. Por eso desprecio la democracia que pone a Zapatero en la Presidencia del Gobierno.
     Pero esa democracia en la que creo parte de una exigencia, sin la cual no se puede llegar a la aristocracia. El pueblo tiene que ser educado, sin reserva, para que el conocimiento lo lleve, por la separación de la paja y el trigo, a la elección de los mejores. De lo contrario, ese pueblo, ignorante, elegirá nuevamente a los peores, y pondrá otra Magdalena al frente de un ministerio.

Barlovento Maciñeira

 

viernes, 27 de enero de 2012

Atentado terrorista




      Allá por 1985, el Gobierno del Partido Socialista colocó una carga de dinamita en el pilar de la división de poderes, y nuestra débil democracia se vino abajo.
   El partido político que atentó contra ella, ¿puede ser considerado democrático? Si la pocilga es el lugar adecuado para el cerdo, ¿debe seguir, en el Congreso de los Diputados, un partido político que, con su conducta, se declara enemigo de la democracia?
        La democracia no puede existir con partidos políticos que no creen en ella.

Barlovento Maciñeira


jueves, 26 de enero de 2012

Separación de poderes




     El Gobierno de Felipe González, apoyado por un partido con mayoría absoluta en el Parlamento, destruyó uno de los pilares -tal vez, el fundamental- que sostenían nuestra naciente democracia. Corría el año 1985. Alfonso Guerra se ufanaba de ello, con vergonzosas palabras: "Montesquieu ha muerto."
  Veintisiete años después, el Gobierno de Mariano Rajoy pretende que la separación de poderes vuelva a ser un hecho. Pero el Partido Socialista, tradicional enemigo de la democracia, ha puesto el grito en el cielo.  El asesino de Montesquieu se sienta en el Congreso, junto a los etarras que le deben el escaño.

Barlovento Maciñeira


miércoles, 25 de enero de 2012

A buen entendedor...




Un peligroso mendigo,
que se libró de Alcatraz
por el ancho de un ombligo,
pide limosna en Ferraz,
donde tiene algún amigo.
Cómo se llama no digo,
ya que decirlo no puedo
-¿será, por ventura, Alfredo?
¿será, tal vez, don Rodrigo?-,
tomo mi camino y sigo,
sin señalar con el dedo
al repugnante mendigo.

Lajo Demos

25 de enero de 2012