Vida oculta de Pepiño Blanco
(Capítulo 30)
El comportamiento de Tekito Tanko, como sacristán y monaguillo, resultó ejemplar desde el primer momento. Desempeñó, a plena satisfacción del párroco, sus funciones con diligencia, pues lo mismo mantenía la sacristía en orden, sacaba el polvo al mobiliario y le daba brillo, que planchaba los ornamentos o subía por una escalera, para cambiar una bombilla fundida. Pero, a juicio de los feligreses, Tekito Tanko alcanzaba cotas de lucimiento cuando ayudaba a misa. Mostraba tal recogimiento, inspiraba tanta devoción, que, en poco tiempo, comenzaron a llegar a Lamacido aldeanos de otras parroquias, para oír, en San Damián, la misa dominical de una. Don Vicente, entonces, lleno de humano orgullo, y deseoso de promocionarse como clérigo, cursó una invitación al Cardenal Arzobispo de Santiago de Compostela, para que Su Eminencia celebrase, un domingo cualquiera, misa en Lamacido.
San Zoilo de Pastrana fue testigo privilegiado del éxito de Tekito Tanko, desde la elevada posición que ocupaba sobre el altar. Tal vez por eso, o quizá porque el ruido del robot, al funcionar, le destrozaba los nervios, la envidia hizo presa en San Zoilo, y lo llevó a maquinar la forma de acabar con el nuevo monaguillo. Y, por ser santo milagrero, durante la noche que precedió al día de la llegada del Cardenal Arzobispo, obró el que fue conocido como milagro de San Zoilo.
Con la iglesia abarrotada de fieles, Su Eminencia salió de la sacristía, y se dirigió al altar, seguido de don Vicente. Tekito Tanko, dando claras muestras de haberse bebido el vino correspondiente a noventa misas, fue tras ellos. Luego se metió en un confesonario, dispuesto a ejercer de confesor. Una mujer se acercó, y huyó, casi al instante, espantada por la proposición deshonesta que Tekito Tanko le había hecho. El monaguillo volvió al altar con el cesto de pedir. Y, tras declararse marxista-leninista, dejó el cesto en el suelo, justo detrás del Cardenal Arzobispo; y, cuando el párroco se agachó para recogerlo, Tekito Tanko empujó por delante a Su Eminencia, y Su Eminencia quedó patas arriba en la grada. Tekito Tanko, por último, abandonó, con toda dignidad, la iglesia, procurando que los muchos tumbos que daba no delataran su borrachera.
Tío Chinto de Couzadoiro
Hola Tío Chinto, vaya!!!, tengo que ponerme al día y leerme 29 capítulos. Lo pasare bien con esta vida y milagros de este perfeto hortera. Saluditos.
ResponderSuprimirLos hay que se creen muy guapos y modernos..
ResponderSuprimirEn cuanto al vino, con lo tartaja que es Pepiño no me lo quiero imaginar con una moña explicando en un mitin "El Capital" y perdonándole la vida a todos los parroquianos.
Dios y San Zoilo te bendigan
ResponderSuprimirJAJAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Voy a volver en cuanto tenga un ratito a leerme los capítulos anteriores.
ResponderSuprimirY este no sería capaz de explicar ni "el conceto" de "El Capital". No quiero que se me note que me cae mal ¿qué tal disimulo?.
Besos
Saluditos, amigo Zorrete. Si estás convencido de que lo pasarás bien con la "Vida oculta de Pepiño Blanco", te animo a la lectura de los 29 capítulos precedentes. Hallarás, sin duda, situaciones jocosas que, como mínimo, pondrán una sonrisa en tus labios.
ResponderSuprimirUn cordial saludo.
Comprendo, amiga Candela, que no quieras imaginártelo, explicando "El Capital", bajo los efectos del Ribeiro, porque, si la razón engendra monstruos, ¡figúrate la fantasía! Por otro lado, aparte ya de su exquisita pronunciación, mal podría llegar a Marx quien no pasó de primero de Derecho.
ResponderSuprimirUn cordial saludo.
Comentario sobradoooooooooo, Maribelucaaaaaaaaaa.
ResponderSuprimirUn cordialísimo saludo.
Supongo, María, que conseguiré poner 29 sonrisas en tus labios.
ResponderSuprimirMe alegra saber que don José te cae mal, porque a mí me cae fatal. El hecho de ser yo gallego me predispone, en general, a favor de quienes lo son; pero don José me repugna ya por su aspecto. ¡No digamos, cuando habla!
Besos.
¡Juajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajua!!
ResponderSuprimirSolo de Imaginarme a los Lugareños de la Comarca llenando la Iglesia, para Oir Misa y Ver en Accion al Robot Monaguillo,He Sonreido Pero al Imaginarme a San Zoilo, Realizando EL MILAGRO DE "DESENMASCARAR, SANTA, PUBLICA Y ESCANDALOSAMENTE AL IMPOSTOR ELECTRONICO" con la Provocacion de Tal Pifostio, es que Me He Reido Bastante.¡Seguid Asi y Que la Juerga Continue!
¿No os Paresce Querido Tio Chinto, que Dios Siempre Escribe Derecho, con Renglones Torcidos?
Sin Animo de Ofenderos, Ahi os Dejo un Regalo
El Romance que Glosa el Milagro.
Perdonad si os REsulta Prolijo.
Romance Muy Milagrero
de un Santo Harto Bromistero
San Zoilo, el de Pastrana,
que Era Santo Milagrero,
Se Pasaba la Semana,
Aguantando a un Puñetero
Robot que el Cura Tenia
De Reclamo en su Obra Pia,
de Misas a Lleno Entero...
Asi que Harto, una mañana
que el Arzobispo,Venia,
Milagreo Armando Pana...
Tekito, Chufa Perdido
con los Circuitos Quemados,
Dejo a los Fieles Pasmados,
con sus Obras de Maldito.
Asusto a una pobre Aldeana
y el Pifostio fue Bonito.
Pues Confeso ser un Rojo
Siempre de Pie Izquierdo Cojo
Aparte de un Gran Cabrito.
El Prelado por los Suelos
Gritos Quebrantos y Duelos,
Mientras se iba Tekito.
Acabado Que fue el Lio
y Cada uno en Su Casa,
En la Iglesia, con Gran Guasa,
Bien Roncaba San Zoilo.
El Milagro Triple Fue,
Pues que Anardecio la Fe
-Ninguno de Tal se Queje-
y Mostro al Robot Hereje,
y Tambien Trajo Humildad
Que Obispo y Paternidad,
En El Suelo se Inclinaron
y al Pueblo Reconfortaron.
San Zoilo, Quedo Contento
Con la Fuga de Tekito
Cual Decia el Tio Chinto
en Su Muy Gracioso Cuento.
Yo que Verseo Prolifico,
Y Tambien Inaguantable,
Dedico con Tono Amable
Mi Romance Terrorifico.
Antes de que ya Aburrido
Se Duerma o me Mande al Cuerno,
Saludo y Brindis de Olvido
le Ofrezco que ya he Acabau
Un Aplauso, Me Despido
con Mi Doble y Buen ¡¡RIAU RIAU!!
Hace mucho tiempo que bauticé a Pepiño Blanco como "El mas grande y correto filosofo contemporáneo".
ResponderSuprimirConociendo mas de su vida y milagros gracias a tus excelentes entradas, me ratifico en lo dicho.
Voy a tener que dejar la bebida.
Saludos a todos.
Ya veo, amigo Old Nick, con gran satisfacción, que ha calado a fondo, valga la redundancia, en el fondo del cuento. San Zoilo de Pastrana anda sobrado de envidia y de santa mala leche, y, aunque haya volcado su protección en Pepiño Blanco, no acepta, cosa aparentemente incomprensible, a quien es trasunto suyo. ¡Misterios del alma humana, Old Nick!
ResponderSuprimirNi qué decir tiene que su comentario lo encuentro, como todos los suyos, pleno de gracia, en la prosa y en el verso, y que me ha hecho reír con ganas.
Reciba, una vez más, mi cordial saludo, con su brindis y su ¡¡RIAU RIAU!!
¡Cómo agradezco, Carlos, tu comentario tan elogioso! Uno hace lo que puede en su afán de ridiculizar a este advenedizo que podría considerarse prototipo de la despreciable casta socialista que nos gobierna. Todos, cada uno en la medida de sus posibilidades, debemos unirnos, en un esfuerzo común, para echar a esta gentuza el próximo 20 de noviembre.
ResponderSuprimir¡Brindo por El Rebuznómetro!
Un cordial saludo.
Tekito Tanko es un personaje que acabará como portavoz en la próxima ejecutiva del PSOE o como tertuliano en "Sálvame",ja,ja.
ResponderSuprimirDa el perfil de todas... todas.
Besos.
¡Qué me dices, Natalia! Jamás hubiera pensado que a un hijo mío, nacido de las entrañas de Pepiño Blanco, podría esperarle tan alto honor como el de ser portavoz del Partido Socialista o tertuliano de "Sálvame".
ResponderSuprimirBesos, Natalia.
Si es que no está hecha la miel para la boca del asno... ¡A quién se le ocurrió la idea de dar vino de sacristía a Tekito Tanko!... A Algún adversario "fascineroso", seguro... alguno de la "caverna", que lo quieren mal... a él, tan noble y de buen corazón.
ResponderSuprimirUn saludo, Tío Chinto. A la espera de la vida y obra de Tekito Tanko, un juguete roto en las manos de un niño.
Como siempre ocurre, amigo Herep, le echarán la culpa de la cogorza a algún fascista, escondido en la sacristía, después de haber acordado con el cura la manera de hundir en la miseria a los labriegos de Lamacido. Ya sabes que hoy, todo lo que no sea celebrar las burradas que comete el Gobierno, lo hace a uno sospechoso de fascista, nazi o totalitario de derechas.
ResponderSuprimirUn cordial saludo, Herep.
Tío Chinto, por indicación de Maribeluca llegué aquí, lugar que desconocía y en el que disfruto con la serie, entre otras cosas, de "La vida oculta de Pepiño Blanco".
ResponderSuprimirVd. se merece, Tío Chinto, que esta serie sea llevada a la pantalla grande. Hay momentos geniales, como por ejemplo, el viaje a Japón para que el Dr. Ogino visitara a Pepiño.
Un abrazo, Tío Chinto.
¡Qué gran satisfacción me produce su comentario, amigo Rataplan, tan elogioso! Me alegra saber, además, que su encuentro con mi modesto blog ha venido a través de Maribeluca, a la que admiro sinceramente.
ResponderSuprimirDesde luego, entre las cosas buenas que me han dicho de la serie no figuraba, hasta ahora, la de merecer ser llevada al cine.
Quedo muy agradecido por ello, Rataplan, y correspondo a su abrazo con otro mío.
Estoy con Rataplan: al cine. Hay varios actores españoles que, por ser también tontos del culo, interpretarían perfectamente a Pepiño.
ResponderSuprimirTekito Tanko, qué hallazgo, esa borrachera concetual de Pepiño. Buena situación pintaste. Animos.
ResponderSuprimirsaludos blogueros
Con cierto retraso, debido a que otras obligaciones requirieron mi atención durante unos días, doy contestación, amigo pochito, a tu simpático comentario.
ResponderSuprimirEl tonto del culo que diera vida a Pepiño llenaría, con su expresión de imbécil, de tal manera la pantalla que no dejaría sitio en ella para los demás. El problema sería grave, pero tendría solución.
Un cordial saludo.
Gracias, como siempre, por tu amable comentario, José Antonio, al que esta vez doy contestación un poco tarde, por haber tenido que dedicar mi tiempo a otros menesteres.
ResponderSuprimirTekito Tanko, esa emanación de Pepiño, no cuenta, por desgracia, con la protección de San Zoilo; pero la alta tecnología japonesa puede suplirlo todo.
Un cordial saludo bloguero, José Antonio.